Brian Harman compartió esta brillante reflexión sobre la vida en el circuito cuando se está en la cuerda floja
En estas últimas semanas de la temporada del PGA Tour se han escrito innumerables artículos sobre «la burbuja». La burbuja para conservar la tarjeta. La burbuja para clasificarse para los Playoffs de la FedEx Cup. La burbuja para llegar al BMW Championship. La burbuja para conseguir el gran premio: una plaza en el Tour Championship.
«La burbuja», «la burbuja», «la burbuja».
Ahora es nuestra obsesión, pero según cuenta Brian Harman, los jugadores del circuito a veces pueden sentir que se juegan la vida cada semana.
«Es difícil no pensar en esas cosas, pero, al mismo tiempo, de todas formas piensas en ello constantemente, así que te acabas acostumbrando», dijo Harman el sábado en Memphis, donde firmó una tarjeta de 69 en la tercera ronda para empatar en sexta posición en el FedEx St. Jude Championship.
«Es realmente duro. Da igual en qué punto del circuito te encuentres, siempre estás en una especie de “burbuja”. O bien intentas clasificarte para el Tour Championship, o para la Presidents Cup, o para estar entre los 50 de la lista «top», o intentas mantener tu tarjeta o ganar por primera vez».
Harman, de 39 años, nombrado «Campeón de Golf del Año» en 2023 tras ganar el Open de Gran Bretaña en Hoylake, no ha tenido que preocuparse mucho por su próximo sueldo ni por su posición en la clasificación de la FedEx Cup. De hecho, el año pasado ganó su cuarto título del circuito en el Valero Texas Open.
Pero este no ha sido su mejor año. Harman ha disputado 21 torneos, pero no había logrado un resultado de -10 en el «top» hasta que empató en tercera posición en el 3M Open del mes pasado. No obstante, ha superado muchos cortes —16 en total— y Harman comenzó la semana en el puesto 65, justo fuera de la zona de clasificación de los 50 mejores del «top» que participarán en el BMW en Bellerive, San Luis, la próxima semana.
Con su gran actuación en el TPC Southwind, se prevé que Harman sea el primero en quedarse fuera del BMW, en el puesto n.º 51, pero eso podría cambiar si realiza una buena ronda final el domingo.
Harman admitió que quizá esté menos nervioso que otros porque tiene garantizada la participación en los cuatro torneos del «majors» del año que viene. Pero también está el aliciente de alcanzar el «top 50», que da acceso automático a los jugadores a los eventos más emblemáticos del año siguiente.
«Creo que eso es lo que hace que nuestro deporte sea tan fantástico», afirmó Harman. «Creo que lo más interesante del golf es que aquí se disputan quince torneos diferentes, no solo el de quien intenta ganar».
Esa podría ser una de las mejores descripciones que se han hecho jamás de cada semana en el circuito.
«Creo que eso es lo que intentamos hacer de cara al futuro porque a todos nos importa mucho», dijo. «Quiero decir, a mí me importa mucho. Me importa mucho clasificarme para el top 50. Me importa mucho clasificarme para el top 30. Me importa mucho ganar. Me importa mucho formar parte de los equipos».
La batalla continúa el domingo, con todos persiguiendo al número 1 del mundo, Scottie Scheffler. Este firmó una tarjeta de 68 en la tercera ronda para mantener una ventaja de dos stroke sobre Sungjae Im y su buen amigo Sam Burns, que remontó con un 62. No es que le preocupe demasiado, pero Scheffler está intentando distanciarse de otros cuatro jugadores en la carrera por el título de Jugador del Año. Su motivación inmediata es intentar ganar su segundo título de la temporada, en la que Scheffler ha quedado segundo en cinco ocasiones.
En cuanto a la zona de clasificación para el «top» (-50), los cinco últimos descartados actualmente, por orden, son Harman, Matt McCarty, Jordan Spieth, Max Homa y Harris English. Los cinco últimos clasificados, a partir del puesto 46, son Sahith Theegala, Michael Brennan, Eric Cole y el número 50, Maverick McNealy.
Fuente original: Golf Digest. Ver artículo en golfdigest.com