Ian Poulter paga la cuenta en un bar irlandés y anima a los frenéticos seguidores de la Walker Cup a corear «Olé».
Parece ser que Luke Poulter quizá no sea el Poulter más popular de Lahinch. Y eso es decir mucho.
Mientras Luke, de 22 años, era uno de los pilares del equipo de Gran Bretaña e Irlanda en la Walker Cup, ayudando a remontar una desventaja de tres puntos para vencer a los estadounidenses por 13½ a 12½, su padre, Ian, entró en un bar irlandés el domingo por la noche y, bueno, se hizo cargo de la cuenta.
Sí, Ian Poulter acompañó a su hijo prácticamente en cada paso durante un fin de semana histórico en el que el equipo de Gran Bretaña e Irlanda protagonizó la mayor remontada en la historia de estos encuentros. Ian es un pilar del equipo europeo de la Ryder Cup, con un balance de 15-8-2 en siete participaciones, pero nunca jugó en la Walker Cup. Su hijo terminó con un balance de 2-2 durante la semana y ganó el segundo partido individual del domingo, lo que ayudó a cambiar el rumbo de la competición.
Brentley Romine, de Golf Channel, publicó este vídeo en el que se ve a Ian iniciando los cánticos de «Olé» junto con los locales y señaló en el pie de foto que Poulter había dicho que era barra libre y que las bebidas corrían a su cuenta.
«Solo tengo una cosa que deciros a todos», gritó Poulter. «Olé, olé, olé, olé».
Una forma legendaria de poner fin a un día legendario.
Fuente original: Golf Digest. Ver artículo en golfdigest.com